Ministerio Silvia Rodrí­guez

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AL ESPLENDOR DE TU LUZ


01 Una Oveja de tu Rebaño.
02 El Me Miró.
03 Mi Dueño, Mi Anhelo.
04 Y el Verbo se Hizo Carne.
05 El Llanto de María.
06 Al Esplendor De Tu Luz
07 Alma Peregrina.
08 Esperanza y Libertad.
09 Ven Ya!.
10 Sólo Te Pido.
11 Rescata a Nuestros Niños.
12 Desde La Santa Comunión
13 Mi Dios Primavera.

Esplendor de Tu Luz

01 Una Oveja de Tu Rebaño 

Aunque Dios quiere que le tratemos como Dios, como Maestro, como Padre y como amigo, también nos dice que es nuestro Pastor y ¿Cómo no querer ser una oveja de su rebaño? para que Él cuide de nosotros, nos libre de los peligros, nos rescate de nuestras oscuridades y nos ponga al seguro.


02 Él Me Miró.

Después de que hemos faltado al amor, de que hemos lastimado tal vez a quien más queremos y que incluso nos hemos olvidado de los beneficios materiales y espirituales que Dios nos dá; después de todo eso y mucho más  la experiencia más gratificante y liberadora que podemos tener es encontrarnos con la mirada de Jesús, que no nos juzga, que nos comprende, que nos ilumina el corazón con Su misericordia infinita


03 Mi Dueño, Mí Anhelo.

Cuando te encuentras con Dios verdaderamente, Él colma todos tus anhelos, Le dá sentido a todas tus acciones y trabajos, Te dá un amor tal que llena tu corazón y se desborda hacia todo y todos con los que entras en contacto. 

El alma se ve de tal manera cautivada que ya no sabe estar sin su Dios.


04 El Verbo se Hizo Carne.

Nuestro Dios no solamente nos pasa de la categoría de criatura a la de hijos, sino que además,   Se hace uno de nosotros asumiendo nuestra humanidad, comprende nuestras experiencias y sentimientos más profundos por vivencia propia y sufre como hombre penas indecibles para pagar cada una de nuestras culpas.


05 El Llanto de María 

El  llanto de nuestra madre María es como una lluvia que refresca las horas de fuego y de cruz de nuestro querido Jesús. 

Ella, la Madre Celestial, consuela el alma de su hijo como sólo una madre sabe hacerlo y a su vez se duele por las heridas que nuestros pecados le  han causado y ruega por nosotros los hermanos de su Cristo, de su salvador. 


06 Al Esplendor de Tu Luz

Jesucristo es la luz del mundo, el que ilumina nuestra noche más oscura, Él es el que vence al enemigo con su poder y su gracia, el que derrota a la muerte con su luminosa resurrección y nos abre las puertas de su Reino victorioso de amor, de eternidad y felicidad plena.     


07 Alma Peregrina.

Nuestro destino no es la muerte porsupuesto, es la eternidad y la gloria de Dios que nos ha preparado. 

Pero aún aquí y ahora, podemos vislumbrar el esplendor de nuestro destino, sobre todo por medio del amor que somos capaces de recibir por parte de nuestro querido Señor y que somos también capaces de dar a quienes nos rodean.   

Podemos verlo a través de la creación que nos circunda, tan ordenada y tan hermosa y también por medio de la palabra de Dios mismo que nos dice de los prodigios que Ha hecho y sigue haciendo en la historia de nosotros los seres humanos.


08 Esperanza y Libertad.

La Resurrección de Jesús es un hecho creamos o no en ella. 

Es la prueba más concluyente sobre cualquier pretensión del mal de que Dios es el rey de reyes y señor de señores.

Jesús nos compró con su sangre el pasaporte a la eternidad que es la esperanza más cierta frente a la peor injusticia y a la más negra noche que podamos vivir en este mundo  


09 ¡Ven Yá!

Enamórate de Jesús para que puedas extrañarlo y buscarlo incesantemente hasta poder encontrarlo en su creación, en sus penas, en su palabra y su misma resurrección. 

Conócelo, escucha su palabra para que cuando no lo tengas cerca seas capaz de recorrer cielos y tierra hasta dar con él y volverlo a escuchar.

Ámalo tanto hasta el punto que tu corazón lata tan fuertemente que Él no pueda resistirse y venga a estarse contigo y te cambie tu pequeño amor por el Suyo que es infinito.


10 Sólo Te pido.

Que no viva yo sino Cristo viva en mí. 

Pedirle a nuestro Dios que venga a vivir con nosotros y nos incluya en todo lo que Él hace, es una pretensión que sólo puede tenerla un hijo que confía en su Padre y que además, es su mejor amigo.

Y eso somos, por voluntad de nuestro querido Señor, sus hijos, pidámosle que nunca nos permita alejarnos de Él y de su Santísima Voluntad 


11 Rescata a Nuestros Niños.

Nuestro Papá Dios nos creó y nos llenó con Su mismo amor para que fuésemos buenos y tuviéramos un corazón limpio, siempre con las mejores y más nobles intenciones, pero nuestra soberbia y nuestro egoísmo nos alejó de Él y de la verdad.

Por eso Jesús nos advierte tan fuertemente sobre nuestra hipocresía que es como una tela muy gruesa con la que nos cubrimos y nos auto engañamos

vestidos con esa tela podemos pensar que somos capaces de hacer las cosas por nosotros mismos o que somos muy buenos cuando en realidad somos incapaces de hacer nada bien o nada bueno si Dios no nos ayuda y nos da su gracia.  Por otro lado cuando nos sentimos nobles, en realidad estamos ocupándonos de nuestros propios intereses egoístas. 

Lo malo de la soberbia es que suele ser sutil y se va  apoderando de nosotros sin darnos cuenta de ello.  


12 Desde la Santa Comunión

Cuando recibimos a Jesús en la Santa Comunión, Él fortalece nuestro cuerpo, nuestro corazón y nuestra alma con sus gracias innumerables. Está siempre atento, nunca descansa, vigilando que necesitamos y en qué, cuanto y cómo de sus innumerables beneficios ocupamos para estar a salvo, bien, libres y felices.


13 Mi Dios Primavera.

Nuestro querido Señor, se nos muestra, se nos revela a veces poco a poco.

Puede ser que al principio nos admiremos descubriéndolo sin siquiera saberlo en nuestras propias habilidades y cualidades, si somos honestos, sinceros, veremos que esas habilidades y dones son eso, regalos que vienen de Él. 

Luego, ya más centrados en la verdad, nos llenamos de alegría, de amor y de agradecimiento hacia Él y por último, sólo deseamos contemplarlo, adorarlo, dejarnos amar por Él y corresponder a ese amor con el nuestro y con la caridad que brota como un río cristalino hacia los demás.